1001 libros que hay que leer antes de morir

Mi amor platónico

6 noviembre 2009 · No hay comentarios

La semana pasada salió a la palestra la Biblioteca de Grandes Pensadores que la editorial Gredos ha decidido crear para satisfacer necesidades no sólo académicas, sino también populares, y que reúne a pensadores de todos los tiempos, como Voltaire, Séneca, Kierkegaard o Nietzsche. Se trata de una colección de 38 volúmenes de alrededor de mil páginas y un precio de 59 euros cada uno.
Me parece una idea brillante, aunque no original, dado que la propia editorial Gredos ya cuenta con su Biblioteca Clásica, con los mejores títulos de todos los tiempos, incluidos algunos de los más importantes pensadores. También Random House Mondadori ha editado en rústica, en su sello DeBolsillo, grandes clásicos de la literatura y del pensamiento que incluyen a autores como Virginia Woolf, Junichirô Tanizaki, V.S. Naipaul, Sófocles, Esquilo, Dickens, Tolstói y Nietzsche, entre otros.
‘1001 libros que hay que leer antes de morir’ recomienda especialmente a los pensadores franceses de finales del siglo XVIII, como Voltaire, Jean-Jacques Rousseau o Denis Diderot. En ‘Cándido, o el optimismo’ (1759), Voltaire realiza una crítica muy interesante a la Ilustración y, en concreto, al principio de Leibniz de la razón suficiente, que mantiene que nada puede existir sin que haya una razón para ello.
Como explica ‘1001 libros…’, “la consecuencia necesaria de este principio es la creencia de que el mundo real tiene que ser el mejor de los mundos posibles, puesto que cualquier otra cosa sería incongruente con el poder creativo de Dios”. Este principio filosófico lo expone Voltaire a partir de la historia del joven Cándido, educado siguiendo ese pensamiento, pero expulsado posteriormente del magnífico castillo en el que se ha criado. A partir de entonces, el joven sufre numerosos apuros y se tropieza con horrores como violaciones, guerras o ahorcamientos. En ese punto, Voltaire ridiculiza la ciencia, la filosofía o la política, y realiza una “pertinente” sátira cómica de los males de la sociedad de su tiempo.
Sin dudar del brillante trabajo de Voltaire, de los grandes pensadores el que más me apasiona es Platón. Sus ‘Diálogos’, publicados en una edición excelente por la Biblioteca Clásica de Gredos, invitan a la reflexión a través de la palabra. Como en la intervención de Sócrates en el diálogo de Fedón:
“Puede ser que alguna senda nos conduzca hasta el fin, junto con el razonamiento, en nuestra investigación, en cuanto a que, en tanto tengamos el cuerpo y nuestra alma esté contaminada por la ruindad de éste, jamás conseguiremos suficientemente aquello que deseamos. Afirmamos desear lo que es verdad. Pero el cuerpo nos procura mil preocupaciones por la alimentación necesaria; y, además, si nos afligen algunas enfermedades, nos impide la caza de la verdad. Nos colma de amores y deseos, de miedos y de fantasmas de todo tipo, y de una enorme trivialidad, de modo que ¡cuán verdadero es el dicho de que en realidad con él no nos es posible meditar nunca nada!”.
El uso de la mitología para explicar las dicotomías existentes, no sólo en relación a la distinción entre el cuerpo y el alma, sino también a las diferencias entre el mundo palpable y el mundo de las ideas, hace del pensamiento de Platón un precedente fundamental para los filósofos posteriores. Pero, además, las metáforas utilizadas por el filósofo griego han logrado hacer de la filosofía literatura. Quizá por ello sea mi pensador predilecto.

Categories: Genera



0 responses so far ↓

  • There are no comments yet...Kick things off by filling out the form below..

Dejar un comentario

Powered by WP Hashcash